Un contenedor frigorífico en marcha consume de media unos 4 kW si es de 20 pies y unos 7 kW si es de 40 pies, según las referencias técnicas del transporte marítimo. La potencia de placa que publican los fabricantes es mayor: una Thermo King Magnum Plus pide hasta 11,5 kW cuando enfría a plena capacidad con 37,8 °C de temperatura exterior. Entre ambos valores, el consumo depende de la temperatura de consigna, del calor exterior, de si la carga entra ya fría y del estado de la unidad.
Potencia de placa y consumo medio no son lo mismo
La potencia que figura en las tablas de fabricante es la que pide la unidad trabajando a plena capacidad frigorífica, con una temperatura exterior de 37,8 °C (100 °F), que es la condición en la que publican sus datos Thermo King y Star Cool. Sirve para dimensionar la toma eléctrica o el genset. El consumo medio es otra cosa: una vez que la carga alcanza su temperatura, el compresor deja de trabajar al máximo y la media baja. Para estimar un gasto mensual de electricidad hay que partir de la media, no de la placa.
¿Qué potencia publica cada fabricante?
Thermo King publica en el manual de la Magnum Plus la potencia eléctrica que pide la unidad según la temperatura del aire que vuelve del contenedor, con 37,8 °C fuera y alimentación a 60 Hz:
| Temperatura del aire de retorno | Potencia eléctrica requerida | Capacidad frigorífica neta |
|---|---|---|
| +21,1 °C | 11,5 kW | 16,5 kW |
| +1,7 °C | 11,0 kW | 11,9 kW |
| −17,8 °C | 7,5 kW | 7,2 kW |
| −29 °C | 6,6 kW | 5,0 kW |
| −35 °C | 6,0 kW | 4,1 kW |
- Thermo King Magnum Plus. Consigna de −40 °C a +30 °C. La ficha de la versión para almacenamiento en frío indica 460 V trifásica a 60 Hz y 15,3 A de intensidad a plena carga.
- Carrier PrimeLINE. Funciona a 380/460 V trifásica, 50/60 Hz, con consigna de −35 °C a +30 °C. Su manual técnico da intensidades, no kilovatios: el compresor consume 13 A a plena carga a 460 V. Un autotransformador opcional permite conectarla a redes trifásicas de 190/230 V.
- Star Cool. Admite alimentación trifásica de 350 a 500 V, 50/60 Hz. Su ficha publica capacidad frigorífica con 37,8 °C fuera: 11.500 W a +1,7 °C, 6.500 W a −18 °C y 4.000 W a −29 °C. Es frío producido, no electricidad consumida: no se puede leer como consumo.
La conclusión práctica es la misma en las tres marcas: la unidad pide más potencia cuanto más calor tiene que sacar. Si quiere entender de dónde sale ese calor, la guía sobre qué es un contenedor reefer y cómo funciona explica el recorrido del aire.
¿Qué alimentación eléctrica necesita?
Un contenedor frigorífico necesita una toma trifásica. Las unidades consultadas trabajan entre 350 y 500 V según el fabricante, a 50 o 60 Hz, y no se conectan a un enchufe doméstico. Antes de instalar uno en una nave, un patio o una obra hay que comprobar que el suministro tiene potencia suficiente para la placa de la unidad y que la toma, el cable y las protecciones son los adecuados. Ese cálculo lo hace un instalador eléctrico autorizado, con la ficha de la unidad delante.
¿Y si no hay toma trifásica? El genset
Donde no llega la red se usa un genset, un grupo electrógeno diésel que se acopla al frontal del contenedor o bajo su chasis. Los modelos de Carrier (69RG15) y Thermo King (SG-5000) dan 15 kW, por encima de la potencia máxima de las tablas anteriores. El de Carrier lleva un depósito nominal de 120 galones y el de Thermo King uno de 473 litros. Las horas que dura un depósito dependen del consumo real de la unidad, así que no hay una cifra fija.
¿Qué hace subir o bajar el consumo?
- La temperatura de consigna. En la tabla de Thermo King, la potencia requerida es mayor con el aire de retorno caliente que con el aire frío. Además, en refrigerado la unidad regula su potencia de forma continua y en congelado trabaja en ciclos. En un ejemplo publicado para un 40 pies con 45 °C fuera, el consumo medio fue de unos 4,2 kW a −21 °C y de 7 a 8 kW con plátanos a +16 °C.
- El calor exterior y el sol. Cuanto más calor entra por las paredes, más trabaja el compresor. Poner el contenedor a la sombra y lejos de fuentes de calor ayuda.
- La carga. Meter producto caliente obliga a la unidad a trabajar al máximo. Lo eficiente es cargar el producto ya a su temperatura.
- Las aperturas de puerta y la trampilla de aire fresco. Cada apertura y cada metro cúbico de aire exterior que entra es calor que hay que sacar.
- El estado de la caja y de la unidad. Un aislamiento húmedo o dañado, unas juntas de puerta en mal estado o un condensador sucio suben el consumo. Por eso conviene revisar una unidad de segunda mano antes de comprarla.
Comprar o alquilar según el uso
Si el uso es temporal, por temporada o por obra, el alquiler de contenedores frigoríficos evita comprar una unidad que luego quedará parada. Si es permanente y necesita volumen, el contenedor frigorífico de 40 pies es el formato con más capacidad. Para transportar alimentos, consulte además la guía sobre la normativa ATP. Si tiene la ficha de su unidad y duda sobre la potencia, puede enviarla desde el formulario de contacto.

